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domingo, 26 de febrero de 2012

La "parte caliginosa" de la Ufología


Precisé de dos capítulos en Ovnis al sur (mi primer libro) para explicar el título que anteriormente habéis podido leer.

Quién haya seguido todos mis pasos en Misterios y Secretos, se habrá podido dar cuenta que, casi siempre, al escribir sobre el fenómeno ovni, trato –obligatoriamente- el tema del ocultamiento por parte de los Gobiernos, Servicios Militares y Caliginosos.
Pero me voy a dejar de rollos y de pamplinas e iré al mismísimo grano.
La "parte caliginosa" o "caliginosos" de la Ufología, es, también llamada por los verdaderos investigadores, los “investigadores de salón” o el “vampirismo de la ufología”. Básicamente, su función es desinformar a la población en relación al fenómeno ovni. Aparentemente –y públicamente-, son investigadores (?) del fenómeno, y hacen ver a la sociedad que son los verdaderos buscadores de la verdad. Tratan el fenómeno de forma ‘científica’ y su conclusión sobre el fenómeno es que es totalmente humano. Pero... ¿Qué verdad hay de todo esto?

Real y verdaderamente, estos investigadores –por llamarlos de algún modo- son, simple y llanamente, trabajadores de los Servicios de Inteligencia, con el único fin de desmentir cualquier avistamiento ovni. Es decir, personas que son capaces de juzgar la profesionalidad de pilotos de aviones con miles de horas de vuelo. ¡Y es así de duro!

Estas personas NUNCA han descubierto un caso. Nunca lo han anunciado. Sus misiones, como marionetas que son, se dividen en los siguientes pasos:

  1. Testigos dicen haber visto un fenómeno relacionado con los ovnis. Varios investigadores se acercaron hasta los testigos o a las mismas carreteras para averiguar de qué se trata el caso, y si los testigos mienten o dicen la verdad.
  2. Los "caliginosos", avisados por sus Jefes, son mandados hacia el lugar de los hechos. Es aquí cuando comienza la manipulación.
  3. En un principio, estos caliginosos se las dan de que escuchan a los testigos y ‘estudian el caso profundamente’.
  4. A los pocos días del suceso ovni, se publica en los periódicos y revistas la solución oficial del caso –casualmente, las versiones oficiales siempre corren a mano de estos malnacidos-. Ejemplos como que los testigos no vieron ninguna nave extraterrestre ni ningún ser no humano, sino que vieron el planeta Venus, que vieron un bidón de basura, o que, simplemente, vieron despertar a su madre con el camisón y con el café y las magdalenas en las manos.
  5. Lejos de los hechos en sí, comienza la manipulación a nivel enemigo. Ya es hora de decir que los investigadores que creen que el caso tiene procedencia extraterrestre, son unos locos o que no tienen en cuenta el método científico.

Más o menos, éstos son los pasos de estas marionetas. Unas marionetas que, a buen seguro, tienen buen capital en sus carteras. Todo para que nadie sepa que el fenómeno ovni es real. Todo para que nadie sepa que por ahí fuera hay personas con mayor tecnología que nosotros. Todo para que nadie sepa que ELLOS (esas maquinarias que vuelan sin ruido) vuelan nuestros recintos militares como quieren.

La Ufología está llena de desinformadores. Hay una gran parte de ‘investigadores’ contratados por los Gobiernos que, oficialmente, apoyan la hipótesis extraterrestre. Pero se les ve el plumero desde lejos. Ahora parece que los Servicios de Inteligencia les gusta contratar a gente que parezcan unos locos de los ovnis para que tenga todavía menos credibilidad. Ya sospecho de David Icke, pues tiene libros de 600 páginas y sólo habla de Reptilianos. ¿Y qué pasa con los cientos de razas vistas por cientos de miles de testigos? Demasiado raro.

Desde mi corta experiencia: no os fiéis de los Hermanos Cósmicos.

José María Puya

Twitter: @josekenji.

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