<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1280327466307976868.post5182271094553233463..comments</id><updated>2008-09-09T09:07:42.349+02:00</updated><title type='text'>Comments on Misterios y Secretos: Artículos sobre la Masonería</title><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://www.misteriosysecretos.com/feeds/5182271094553233463/comments/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/5182271094553233463/comments/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.misteriosysecretos.com/2008/07/artculos-sobre-la-masonera.html'/><author><name>Pere Poch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18022808308629846803</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>3</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1280327466307976868.post-6070443481518925932</id><published>2008-09-09T09:07:42.349+02:00</published><updated>2008-09-09T09:07:42.349+02:00</updated><title type='text'>Agradezco muchísimo tu comentario a modo de extens...</title><content type='html'>Agradezco muchísimo tu comentario a modo de extenso artículo. Muchas gracias por colaborar y enriquecer este blog. Muchas gracias.</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/5182271094553233463/comments/default/6070443481518925932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/5182271094553233463/comments/default/6070443481518925932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.misteriosysecretos.com/2008/07/artculos-sobre-la-masonera.html?showComment=1220944062349#c6070443481518925932' title=''/><author><name>Pere Poch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18022808308629846803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14502134490489081868'/></author><thr:in-reply-to xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0' href='http://www.misteriosysecretos.com/2008/07/artculos-sobre-la-masonera.html' ref='tag:blogger.com,1999:blog-1280327466307976868.post-5182271094553233463' source='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/posts/default/5182271094553233463' type='text/html'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1280327466307976868.post-4519031071080758526</id><published>2008-09-04T22:29:00.001+02:00</published><updated>2008-09-04T22:29:00.001+02:00</updated><title type='text'>LA MASONERÍA  JACOBITA-ESTUARDISTA    -  LA OTRA C...</title><content type='html'>LA MASONERÍA  JACOBITA-ESTUARDISTA    &lt;BR/&gt;-  LA OTRA CARA DE SU HISTORIA  -                                      &lt;BR/&gt;                       (1ª SECCIÓN)&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;a)  DE LA TRADICIÓN A LA  FÁBULA &lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;El origen y desarrollo de la Masonería jacobita y estuardista ha sido objeto de algunos interesantes estudios. Pero, en la generalidad de los casos, las narraciones de tendencias apologéticas no explican la verdad de los hechos en su integridad debido a la relatividad de las perspectivas, a la parcialidad con que se suele presentar a determinados personajes y acontecimientos y a la ausencia de una necesaria exposición crítica de los temas. En adelante, recordaremos algunos sucesos generalmente omitidos u olvidados  de este tipo de Masonería.      &lt;BR/&gt;Con el exilio en Saint-Germain-en-Laye (Francia) del rey Jacobo II de Inglaterra, en 1688, y dentro de los regimientos escoceses e irlandeses que le siguieron  comienzan a crearse las primeras logias militares que darán origen  a  la  denominada Masonería jacobita-estuardista.&lt;BR/&gt;  A comienzos del siglo XVIII,  es posible verificar una mixtura entre  tradiciones folklóricas, suposiciones y  creencias, originándose así la fábula que presentaba a los Templarios que se habían refugiado en Escocia transmitiendo supuestos secretos a la Masonería y fundándola en ese país. A partir de esta presunción o invención se difundieron, principalmente en Francia,  derivaciones como las siguientes: la dinastía de los Estuardo era la heredera de una tradición escocesa que remontaba hasta la antigua  logia de Kilwinning del siglo XII y  al rey Robert Bruce con sus caballeros  templarios del siglo XIV; dicha dinastía había conservado y transmitía antiguas iniciaciones; los Estuardo eran los Superiores Desconocidos que gobernaban secretamente a la Masonería; el Pretendiente al trono de Inglaterra, en el exilio en Francia,  había fundado un Soberano Capítulo Rosa-Cruz en la ciudad de Arras y, por supuesto, de esta Masonería se originaba una filiación operativa y anterior a la Masonería especulativa que se habría transmitido hasta la actualidad.&lt;BR/&gt; Detrás de todas estas suposiciones, fábulas y leyendas, que no se deben confundir con las auténticas tradiciones y menos aún con la historia, se encuentra la otra cara mucho más oculta de este régimen masónico. &lt;BR/&gt;Los Estuardo y sus fieles jacobitas y estuardistas al conocer el carácter noble y caballeresco de los franceses y el romántico idealismo que en esa época existía acerca de la Caballería en general y de la Orden del Templo en particular, como también los generalizados prejuicios de la nobleza hacia el trabajo manual, hicieron difundir, astuta y convincentemente,  que la Masonería había tenido origen en Escocia y que ellos eran los legítimos representantes de los Templarios que la habían fundado, después de la abolición de la Orden del Templo. Además, se encargaron de difundir que su Masonería  nada tenía que ver con los rudos y simples masones operativos de la piedra. En esto, se debe conceder la razón a los estuardistas porque la Masonería que intentaban establecer no era otra cosa que una verdadera conspiración política con formas masónicas y  dirigida hacia su principal objetivo: la restauración de la monarquía de los Estuardo en el trono de Inglaterra. &lt;BR/&gt;No obstante, la difusión de la fábula tuvo gran aceptación, en principio, entre los masones franceses y, después, en distintos países de Europa.&lt;BR/&gt; A partir del siglo XVIII, hubo una gran proliferación de los denominados grados escoceses, aunque, como ahora  se sabe,  no fueron creados en la Escocia medieval sino en Francia, durante la época moderna. Tiempo después, fueron llamados Altos Grados y se les  atribuyó una arbitraria superioridad con respecto a los grados de la Masonería tradicional que con anterioridad se practicaban en su forma operativa y, después de su gran transformación, de manera  simbólica en prácticamente todos los países de Europa.         &lt;BR/&gt;Con respecto a la supuesta fundación de la Masonería por los Templarios refugiados en Escocia  o, según otra versión, por la misma Orden del Templo, aunque hoy parezcan increíbles llegaron a ser ”verdades” ampliamente aceptadas durante el siglo XVIII.  Sin embargo,  además de no existir una sola fuente seria en donde fundamentar su veracidad,  fueron suposiciones que se volvieron insostenibles en el mismo siglo de su aparición. En 1782, fueron refutadas por el convento masónico de Wilhelmsbad, después fundamentadamente cuestionadas por la historia masónica y, por último, literalmente destruidas por autores como  Albert Lantoine, entre otros. Pero, algunos derivados de tales fabulaciones  aún persisten. &lt;BR/&gt;Veamos, en adelante, como se originaron y desarrollaron dichas fábulas.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;b) LOS DISCURSOS DEL CABALLERO A. M. RAMSAY&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt; El Caballero Andrew Michael Ramsay (1686?-1743), ardiente jacobita y preceptor de los hijos del Pretendiente (Jacobo III), en sus  discursos de 1736, 1737 y 1738  los cuales parecen ser un mismo texto modificado por distintas razones y  circunstancias  menciona que la Orden ha sido fundada en la antigüedad y renovada por los Cruzados y  los Caballeros de San Juan en particular, de los cuales, afirma, deriva el nombre de “logias de San Juan”. En ninguna parte de dichos discursos se menciona, explícitamente, a los Templarios.   &lt;BR/&gt;En el discurso pronunciado en la logia Saint-Jean, del 26 de diciembre de 1736, Ramsay sostiene que la “Orden” tiene origen en la más remota antigüedad. También menciona a los patriarcas bíblicos, a los Misterios antiguos y a célebres hombres de la época clásica como formando parte de la Orden. Además, hace mención de un misterioso Libro de Salomón  encontrado y descifrado en parte por  los Cruzados, después de lo cual, escribe, “se renovó nuestra Orden, de la cual Noe, Abraham, los patriarcas, Moisés, Salomón y Ciro habían sido los primeros grandes maestres”. &lt;BR/&gt;Cuatro meses después, en el discurso (ya modificado) previsto para el 21 de marzo de 1737  que no llegó a leerse porque el cardenal Fleury, ministro de Luís XV se opuso, pero  igualmente fue impreso y circuló en forma oculta  Ramsay vuelve a expresar : “Nuestra orden, por consiguiente, no debe ser considerada como una renovación de las Bacanales, sino como una orden moral fundada en la remota antigüedad y renovada en Tierra Santa por nuestros ancestros (los Cruzados)”.&lt;BR/&gt;En cambio,  en el discurso de 1738 parece contradecir lo que había afirmado en los dos anteriores, principalmente, en el de 1736. Ramsay, en este último discurso (el de 1738), escribe que pasa rápidamente por sobre el “origen fabuloso” de los antiguos antecedentes de la Orden para poder llegar a su “verdadera historia”. Verdadera historia que ya no  encuentra en la más remota antigüedad sino en los Anales de la Historia de Gran Bretaña, en las Actas del Parlamento de Inglaterra y en las tradiciones vivientes de la nación británica que ha sido el asiento de la Confraternidad desde el siglo once. &lt;BR/&gt;Para después afirmar, que la Orden ha sido  ”instituida por nuestros Ancestros(los Cruzados) en Tierra Santa para llamar al recuerdo de las verdades más sublimes, en medio de los inocentes placeres de la sociedad”. Esto implica, que la Orden ya no fue fundada en la más remota antigüedad ni renovada en Jerusalén  como Ramsay afirma en sus discursos de 1736 y 1737 sino que ha sido instituida o establecida por los Cruzados en Tierra Santa. Ingeniosa fábula que, por supuesto, satisfacía mucho más al aristocrático orgullo de los masones franceses que el simple oficio de los constructores operativos medievales.  &lt;BR/&gt; Las distintas modificaciones de un mismo texto, además de las citadas anteriormente, pueden haberse debido a las cambiantes ideas del autor, pero también a la influencia de los Estuardo, a las presiones del cardenal Fleury y sus espías en las logias y a  la necesidad de disminuir el predominante protagonismo de las tradiciones judía  y  “pagana” del primer discurso de 1736.&lt;BR/&gt;Debemos recordar, que en las logias jacobita-estuardistas del siglo XVIII no predominaba un cristianismo precisamente tolerante hacia ideas distintas y menos aún un cristianismo de características iniciáticas, sino un catolicismo fuertemente dogmático e inquisitorial, aliado con el poder real y en constante lucha contra los estados  protestantes e ideas paganas y heréticas de la época. &lt;BR/&gt;Cabe observar, con respecto a la fundación de la Masonería según las hipótesis del jacobitismo y del estuardismo, otra posible contradicción. Mientras  una versión atribuía la fundación de la Orden Masónica  a los Templarios refugiados en Escocia, otra versión presentaba a los Cruzados como  sus fundadores en Tierra Santa (Jerusalén).    &lt;BR/&gt; Más allá de los discursos de Ramsay, de sus posibles contradicciones  y de las fábulas que aparecieron durante el denominado Siglo de las Luces es por demás evidente y demostrable que la Masonería, en tanto que “arte de construir”, es muy anterior a los Cruzados, a  la Orden del Templo y a los  Templarios refugiados en la isla de Mull (Escocia).  No obstante, algunas modificadas derivaciones, pero igualmente fundamentadas en dichas  fábulas y  suposiciones, aún persisten y se difunden como si fuesen reales hechos históricos.&lt;BR/&gt; &lt;BR/&gt;c) EL PARTIDO JACOBITA-ESTUARDISTA Y  SU   &lt;BR/&gt;    MASONERÍA&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Las primeras logias militares de Saint Germain-en-Laye (Francia), fundadas dentro de los regimientos que  acompañaron en su exilio al rey  Jacobo II y, tiempo después, la Madre Logia Estuardista desempeñarán un importante rol en la Masonería francesa del siglo XVIII. Sin embargo, dichas logias no eran tan  tradicionales ni legítimas como afirmaban ser. “Se puede  admitir, sin pruebas absolutas pero con mucha verosimilitud, que esta Madre Logia Estuardista  de Saint-Germain-en-Laye usurpó los poderes  de la  célebre Madre Logia de Heredom de Kilwinning, de Inglaterra,  fechando en este último Oriente documentos que en realidad habían visto el día en Saint-Germain-en-Laye” (Ambelain, R. El Secreto Masónico. Barcelona. Edit. Martínez Roca, 1987, p. 36). &lt;BR/&gt;Tal afirmación no la expresa ningún autor en oposición a este tipo de Masonería, sino Robert Ambelain, estuardista pero no apologista, Gran Maestre de dos ritos masónicos, poseedor de todos lo grados de cinco ritos más y reconocido historiador de Francia.&lt;BR/&gt;  La Madre Logia Estuardista, ante la imposibilidad de demostrar que era la legítima heredera de las antiguas tradiciones que proclamaba poseer, había incurrido en la falsificación de documentos masónicos. Esta era una práctica mucho más frecuente de lo que se supone en este tipo de  Masonería  que tenía la necesidad de lograr prosélitos para su causa partidaria, principalmente, entre los nobles y políticos de la Masonería francesa que colmaban las logias de esa época.&lt;BR/&gt; Usurpaciones y falsificaciones de este tipo, tiempo después,  fueron mucho mejor verificadas con el desarrollo de la revisión y la crítica histórica.&lt;BR/&gt; En Francia, la Madre Logia Estuardista ejercía su jurisdicción sobre las logias fieles al partido de los Estuardo, cuyo principal objetivo era reconquistar el poder y restablecer la monarquía y el catolicismo en Inglaterra. Para tal fin, dicho partido en el exilio  Jacobo II,  su hijo Jacobo III, llamado el Caballero de San Jorge, y su nieto Charles Edward Stuart  se esforzaba por mantener de aliados a su causa al Papa, al rey Luís XIV y a la Francmasonería francesa, la cual a partir de 1725 sólo trabajaba en los tres grados que provenían de la Gran Logia de Inglaterra. Tiempo después, llamados grados simbólicos o azules. Por supuesto, no hace falta recordar que aún no existían los ritos masónicos de múltiples grados que conocemos  en la actualidad.&lt;BR/&gt; De repente y desde los ámbitos jacobita-estuardistas aparecieron algunos grados caballerescos como los de Novicio, Maestro Escocés, Templario  y las distintas versiones del denominado Maestro Irlandés. Esta nueva Masonería “escocesa”, templaria y católica tenía por finalidad,  además de sus objetivos políticos, subordinar bajo su dirección a los únicos tres grados de origen inglés  que, por esa época, se practicaban en las logias francesas.&lt;BR/&gt;La logia “La Perfecta Igualdad” de Saint Germain-en-Laye, de tradición jacobita y estuardista, mediante un documento hacía remontar su antigüedad hasta el año 1668. Evidentemente, para demostrar una filiación anterior a  la Gran Logia de Londres de 1717, después llamada Gran Logia de Inglaterra.&lt;BR/&gt;La investigación histórica ha demostrado que dicho documento presenta una  raspadura, es decir, que dicha fecha pudo haber sido escrita sobre lo que había sido borrado (Alec Mellor. Dicionário da Franco-Maçonaria e dos Franco-Maçons. Sao Paulo. Edit. Livraria Martins Fontes, 1989, p.150). &lt;BR/&gt; A pesar de lo que generalmente se piensa no fueron dos, tres o cien sino miles de falsas cartas-patentes y diplomas firmados, supuestamente, por los Estuardo. Estos documentos, a mediados del siglo XVIII, se encontrarán por toda Europa.  De este modo,  se fue “legitimando” y expandiendo este tipo de Masonería corrupta y desviada que, por debajo de las formas masónicas, ocultaba sus proyectos puramente conspirativos y políticos.&lt;BR/&gt;                      &lt;BR/&gt;d) LA APARICIÓN DE LOS ANTIGUOS GRADOS    &lt;BR/&gt;    ESCOCESES&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;    No es ninguna novedad que los masones jacobitas y estuardistas clamaban venganza por el destituido rey Carlos I de Inglaterra, decapitado en Londres en 1649 después de negarse a reconocer la legalidad del tribunal y no presentar defensa contra los cargos de tirano, asesino y enemigo de la nación. A partir de ese momento, se establece la República en Inglaterra y comienzan los primeros intentos conspirativos para restablecer la monarquía de los Estuardo  en  dicho país. Para tal fin, se utilizaron todos los medios posibles, incluso, la Masonería. &lt;BR/&gt;A principios del siglo XVIII, con la colaboración o la directa autoría de Andrew M. Ramsay  se crearon, modificaron y difundieron los denominados grados escoceses de Novicio, Templario (Caballero del Templo) y Maestro Escocés. Los cuales fueron llamados “escoceses” no por provenir de Escocia, sino porque Ramsay era escocés pero residente en Francia y,  de este modo, quiso distinguirlos de los tres grados ingleses (Aprendiz, Compañero y Maestro) que, en esa época, eran los únicos que  se practicaban en las logias inglesas, escocesas y francesas.&lt;BR/&gt; Además, el  adjetivo de “antiguos” con el cual se suele calificar a dichos grados “escoceses” no se refiere ni a la tradición relacionada al Gran Maestre Jacques de Molay, ni a la Escocia de los  siglos XIII y XIV del rey Robert Bruce y sus Templarios y, menos aún, a los Cruzados de Jerusalén como se intentaba y aún se intenta hacer creer,  pues en aquellos siglos no existían dichos grados ni las fábulas estuardistas. No obstante, si se quiere                                                                                                                                                                                            admitir que dichos grados son depositarios de una ininterrumpida tradición templaria que provendría de  Palestina o de la Escocia medieval, entonces, sería necesario no incurrir en el muy frecuente error de confundir la historia y las legítimas tradiciones con las fábulas y las meras suposiciones. Eminentes autores masónicos han demostrado que los denominados “grados escoceses” fueron creados, aproximadamente, 400 años después de Robert Bruce y sus Templarios, pero no en Escocia sino en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVII o, como es mucho más probable y demostrable en Francia, durante el siglo XVIII.&lt;BR/&gt;  El principal objetivo de estos grados “escoceses”  además de superponerlos a los tres grados que provenían de la Gran Logia de Inglaterra  para poder gobernarlos  consistía en estimular a sus partidarios estuardistas, probarlos en relación a su causa puramente política e, incluso, cobrar importantes sumas de dinero por las iniciaciones. Con respecto a esta empresa partidista, que nada tenía de tradicional e iniciática, escribe el historiador François T. B. Clavel: “Gracias a estas iniciaciones, muchos de los emigrados que se hallaban exhaustos de recursos, pudieron hacer frente con deshogo a sus apremiantes necesidades, y cuando se agotaba el filón, pronto acudían  al expediente de alguna nueva invención para que volviera a brotar”.(Fors, Luis R. Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Barcelona. Edit. La Academia, 1883, p. 1079). &lt;BR/&gt; En dichos grados se encontraba un seudo neo-templarismo con  facciosos fines partidistas que poco o nada tenían que ver con los auténticos y demostrables acontecimientos históricos ni con las  tradiciones caballerescas y templarias cuyos orígenes y canales de transmisión se encontraban en ámbitos diferentes a las fabulaciones y  conspiraciones estuardistas (Ver subdivisión “f” de este mismo artículo).  &lt;BR/&gt; Es interesante recordar que cuando estos grados estaban tan de moda en Francia, en Escocia no sabían nada de ellos. Debido a las insistentes consultas acerca de títulos y documentos con la denominación de “escoceses” que frecuentemente se presentaban ante la Gran Logia de Escocia, para poner fin al monopolio que se  ejercía abusando de su nombre y autoridad y para que constase que dichos grados nunca han sido practicados ni reconocidos en dicho país, en un artículo de sus reglamentos publicados en 1836, dicha Obediencia expresa terminantemente: “(cap.I., art.4º): La Gran Logia de Escocia no práctica más grados de Francmasonería que los de Aprendiz, Compañero y Maestro, denominados Masonería de San Juan” ( Fors,  Luís  R. Op. cit., p. 1137). &lt;BR/&gt;  En cuanto a la Real Orden de Escocia  que es un organismo posterior a la Gran Logia de Escocia  no ha nacido ni en Escocia ni en Francia sino en  Londres, durante el siglo XVIII. La documentación demuestra su existencia a partir de 1741. Su fundación tenía por finalidad contrarrestar la  exitosa, aunque cuestionada, reforma que había llevado a cabo la Gran Logia de Inglaterra  en 1717.&lt;BR/&gt; Tiempo después, la  Real Orden de Escocia admitirá  las innovaciones de Ramsay, es decir, que sus altos grados no provienen directamente de Escocia sino de  Francia.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;e) RENÉ GUÉNON: HERENCIA TEMPLARIA Y      &lt;BR/&gt;    MASONERÍA  ESTUARDISTA&lt;BR/&gt;                         &lt;BR/&gt;  René Guénon  que concede una importante función a la Orden del Templo en la conservación de la tradición  en relación a la palabra “Heredom”, entendida alteradamente en inglés como heirdom y a la cual se le atribuye, muy ligeramente, el significado de “herencia” de los Templarios acogidos por el rey Robert Bruce en Escocia y que , además, habrían fundado la Logia Madre de Kilwinning,  sostiene que el significado atribuido a dicha palabra “está muy lejos de explicarlo todo, y es muy posible que este sentido haya venido solamente a añadirse secundariamente, siguiendo una similitud fonética, a una palabra cuyo origen era muy diferente”. Quiere decir el autor de la anterior cita, que el significado secundario de “herencia” templaria que se le atribuye a la palabra Heredom no es el sentido original del término,  pues  este es  muy diferente a lo que se le pretende atribuir. En otros términos, Guénon no considera posible que “Heredom” haga referencia a la herencia del templarismo escocés.&lt;BR/&gt;Además, la fábula  que suele desentenderse de la historia, de la tradición e, incluso, de la razón  pretende hacernos creer que los únicos depositarios de la antigua logia de Kilwinning del siglo XII y del rey Robert Bruce y sus caballeros templarios del siglo XIV fueron los Estuardo y su muy peculiar Masonería. Cuya herencia escocesa sería la única que se habría transmitido a los ritos creados posteriormente.&lt;BR/&gt; Ante tan monopólica como falaz  versión, continúa  diciendo R. Guénon: “Nos parece del todo inútil hacer intervenir aquí la herencia de los Estuardo como lo quería Ragón; incluso si es cierto que algunos hayan hecho tal aplicación, esta no podría ser en todo caso más que tardía y ocasional, y sería casi tan desviada como aquella según la cual Hiram habría sido, se dice también, considerado como figurando a Carlos I de Inglaterra”(cf. Guénon, R. Estudios sobre la Francmasonería y el Compañerazgo. Edición  de Internet, vol. II, p. 8).&lt;BR/&gt; La herencia de los Estuardo es tardía, porque desde el origen de las tradiciones de las que pretenden ser los herederos directos han transcurrido, aproximadamente, de 400 a 500 años sin una línea de continuidad seria y demostrable; es ocasional, porque se aprovechó una determinada circunstancia política para usar y abusar monopólicamente de una tradición que no les correspondía en su totalidad, y es desviada, porque se desvirtuó y corrompió a dicha tradición con fines exclusivamente partidistas y personales.                &lt;BR/&gt; Guénon, tampoco admite que la etimología original de la palabra  Heredom sea el nombre de una montaña de Escocia, simplemente porque en Escocia no ha existido nunca una montaña con tal nombre. Pero, en tanto que la idea de “montaña” se puede asociar al concepto de un indeterminado “lugar santo” y admitiendo la hipótesis de que “Heredom” pudiese tener alguna derivación secundaria del griego “hieros domos” que significa “morada sagrada”, en tal caso, dicho lugar santo o sagrado correspondería  ubicarlo no en Escocia sino en  Palestina. Pero no en la Palestina medieval, sino en la precristiana. Pues, es en esa región en donde se encuentran las tres montañas sagradas del Sinaí, el Moríah y el Tabor, que corresponderían  a los  simbólicos lugares que ocupaban  los  tres principales oficiales de una logia de la Masonería operativa. Además, dichas montañas también pueden corresponder con tres revelaciones sucesivas que son las de Moisés, David y Salomón, incluso, la de Cristo. Razón por la cual, Guénon desecha Escocia y su inexistente montaña de Heredom como hieros domos y ubica la primera Logia entre estas tres montañas en un simbólico “valle profundo en donde reinan la paz, las virtudes(o la verdad) y la unión”, es decir, en Tierra Santa. Incluso, si el monte  Moríah fue el lugar en donde se edificó el Templo de Jerusalén, Heredom en su secundario sentido de hieros domos, también puede hacer referencia a ese Templum Hierosolimae  al cual se refiere la triple Tau del Royal Arch.&lt;BR/&gt;  Pero, como recuerda el mismo autor, es necesario no confundir los múltiples sentidos secundarios que puede poseer una palabra como Heredom con el sentido original de la misma, el cual puede ser muy diferente e, incluso, incompatible con algunos de los significados que se le pretenden atribuir.        &lt;BR/&gt; En la Orden Real de Escocia existe la costumbre de escribir algunas palabras con las consonantes únicamente. De modo que Heredom, sin las vocales, se puede escribir así: H.R.D.M. Escritas de esta manera, dichas letras, entre otras posibles combinaciones, pueden  leerse como “Harodim”. Tanto Harodim como también Menatzchim serían grados superiores de la Masonería operativa, que habrían sido desconocidos por los fundadores de la Masonería especulativa.&lt;BR/&gt; En realidad, no eran grados en el sentido de la Masonería moderna sino funciones que ejercían los Maestros de una muy antigua Masonería operativa de la época salomónica. Algunas de estas funciones, con el advenimiento de la Masonería moderna se convierten  en grados. Por ejemplo, una de las  funciones de los Maestros, durante la construcción del Templo de Jerusalén, consistía en  supervisar que las piedras estuviesen perfectamente labradas, según las exigencias de la obra a la que debían ser destinadas. Cuando estas piedras, a  juicio del Maestro supervisor, llegaban  a estar correctamente terminadas por los Compañeros, entonces se las identificaba por medio de  una marca de aprobación determinada, que era distinta a la marca personal de cada Compañero. Las piedras  incorrectamente labradas eran arrojadas entre los escombros. Dicha marca de aprobación era impresa en las piedras correctamente labradas por los Maestros supervisores o sobrestantes, también llamados superintendentes o inspectores. Cuando aquellos antiguos  Maestros ejercían esta función de supervisores, se les conocía como  Menatzchim.&lt;BR/&gt;En las Constituciones de 1723, redactadas por el escocés James Anderson, en el artículo IV de las Obligaciones de un Francmasón, se dice: “Ningún hermano puede ser supervisor antes de haber pasado el grado de compañero; ni maestro antes de haber llenado las funciones de supervisor, ni gran supervisor antes de haber sido maestro de una logia, ni gran maestro, a menos de haber sido compañero antes de su elección”.&lt;BR/&gt;Como se puede observar, Anderson ha conservado y diferenciado correctamente, de acuerdo a la tradición operativa, los grados y algunas de las funciones correspondientes a los mismos.    &lt;BR/&gt; &lt;BR/&gt;f) EL CAMINO DESVIADO&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Volvemos al tema de la creación de los denominados grados escoceses por los Estuardo o sus fieles seguidores. En dichos grados  se desviaba la auténtica tradición con fines exclusivamente partidistas y conspirativos, ya no  se clamaba venganza  por Jacques de Molay, el Gran Maestre francés de la Orden del Templo quemado vivo en París, en 1314, sino por el rey Carlos I, derrotado por los ejércitos de Oliver Cromwell y ejecutado en 1649.   &lt;BR/&gt; En la Cámara del Medio, el compás se encuentra sobre la escuadra para indicar un trascendente trabajo que se debe realizar. Pero en las logias jacobitas-estuardistas el simbolismo se interpretaba y desviaba de tal manera  que ya no era el Artífice del Templo de Salomón quien, en la persona del nuevo Maestro, revivía en ellas sino el mismo Carlos I; mientras que Cromwell y sus ayudantes eran los malos compañeros que lo habían asesinado.  &lt;BR/&gt; Estas eran las iniciaciones reservadas que en el siglo XVIII se   celebraban en la Casa de los Estuardo y en las logias de sus fieles escoceses. Tan innovadoras y partidistas escenificaciones, desviadas de las  más o menos auténticas tradiciones que aún subsistían, se representaban ante el reverente júbilo de sus maestros estuardistas,  facciosamente  conjurados en función de sus proyectos políticos &lt;BR/&gt;Sin embargo, más allá de la desviada y  corrupta utilización política de la Masonería, los grados escoceses estuardistas es posible que hayan transmitido algo más esencial, es decir, lo estrictamente iniciático, operativo y esotérico de los mismos. &lt;BR/&gt;La Rosa Cruz Real, fundada en 1593 por Jacobo VI de Escocia, estaba constituida por treinta y dos Caballeros de San Andrés del Cardo, de los cuales deriva el grado de Maestro Escocés de San Andrés y, después, el de Príncipe o Caballero Rosa Cruz,  también conocido como Caballero del Águila, Caballero del Pelícano, Masón de Heredom, etc. Grado que no era masónico, pues la Rosa Cruz Real, en esa época, era una Orden completamente diferente a la Masonería. Actualmente, y con distintas variantes, este grado se  encuentra en la mayoría de los ritos masónicos que lo han incluido su régimen de  Altos Grados.  &lt;BR/&gt;Ahora, corresponde preguntarnos si los Maestros Escoceses habrían conservado algunos conocimientos específicos y operativos de la corriente rosicruciana de la que habían nacido.    &lt;BR/&gt; El mismo Robert Ambelain, que  poseía una filiación de la Masonería estuardista, sostiene que la respuesta a este problema  es negativa.&lt;BR/&gt;  La tradición rosicruciana, que es cristiana  pero también hermético-alquímica, consistía en el antiguo arte de las transmutaciones  metálicas,  psíquicas y pneumáticas. Además de una filosofía que consideraba a la unidad de la materia, existía la posibilidad de transmutar la interioridad esencial del hombre y operar con determinados principios, leyes y potencias que rigen al Cosmos. La caída y encierro de determinadas partículas de la Luz esencial y primordial en una extrema densidad constituida por los cuatro elementos materiales, se simbolizaba por las cuatro puntas de la Cruz. En cuyo centro, por medio de determinadas operaciones, no era imposible que llegase a florecer la simbólica Rosa del sublime quinto elemento alquímico, liberando y reintegrando así  la Luz quintaesencial a sus orígenes prístinos. Misterium Magnum que constituye la esencia implícita en las principales religiones y tradiciones sapienciales de Oriente y Occidente, pero cuyo acceso más directo y, por lo tanto más difícil y riesgoso, se encuentra en las vías internas de la realización iniciática.    &lt;BR/&gt; Es evidente, que en el grado de Maestro Escocés de San Andrés del Cardo bajo sus formas religiosas se  encubría  la  ciencia hermético-alquímica rosacruz, que nada tiene que ver con la fabricación del oro vulgar y cuyo origen tradicional es muy anterior al cristianismo. Pero, durante el siglo XVIII esta antigua ciencia transmutatoria  cuyo simbolismo es lo primero que presencia el candidato en el hermético Cuarto de Reflexiones   fue desviada hacia formas diferentes, mucho más religiosas, exotéricas y devocionales.&lt;BR/&gt;En 1751, el jacobita Georges de Walnon  en su Madre Logia de Marsella  transformó el grado de Maestro Escocés de San Andrés, después denominado Caballero Rosa Cruz, hacia un espíritu diferente. De este modo, la pura  enseñanza rosacruz de este grado se confundió con tradiciones religiosas más externas y devocionales que iniciáticas y herméticas, dando como resultado el grado de Caballero Rosa Cruz de la actualidad. &lt;BR/&gt;Advertidas tales desviaciones y desvirtuaciones en ese como en otros grados y cuando ya no interesaba o no se comprendía lo esencialmente iniciático, algunas Obediencias efectuaron un proceso de “desacralización” de sus rituales para, después, derivar en una excesiva laicización de los mismos. Y, como suele suceder, para evitar una extrema desviación se derivó en una, prácticamente, excesiva oposición.  Así,  en algunos ritos la auténtica tradición iniciática, hermética y rosacruz de este como de otros grados  permaneció olvidada, desfigurada o inadvertida bajo extrañas vestiduras.      &lt;BR/&gt;Sin embargo, y a pesar de las distintas modificaciones y desviaciones  que ha padecido el grado de Caballero Rosa Cruz, algo de la antigua ciencia  hermético-cristiana(o cristianizada) que le transmitió su esencial origen ha permanecido en el mismo. &lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;g) EL TESTIMONIO DE LOS ANTIGUOS DEBERES&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Una de las más importantes fuentes de información acerca de la Masonería antigua, medieval y moderna son sus Antiguos Cargos o Deberes (Old Charges).   &lt;BR/&gt;            De  los múltiples manuscritos masónicos que han llegado hasta nuestra época hemos consultado más de veinte constituciones, estatutos y reglamentos cuyas fechas de redacción se encuentran comprendidas entre el siglo X y el siglo XIX. Los documentos consultados son los siguientes: Constitución de York. Estatutos de los Canteros de Bolonia. Manuscrito Regius. Manuscrito Cooke. Constituciones de los Masones de Estrasburgo. Estatutos de Ratisbona. Constitución de la Francmasonería Universal. Manuscrito Grand Lodge Nº 1. Estatutos de Schaw. Manuscrito Iñigo Jones. Reglamento de 1663. Manuscrito de Edimburgo. Manuscrito Dumfries Nº 4. Manuscrito Trynity College. Manuscrito Kewan. Reglamentos Generales. La Institución de los Francmasones. La Constitución de Anderson. Manuscrito Graham. La Masonería según las Escrituras. Las modificaciones Inglesas de 1738 y de 1813 a las Constituciones de Anderson. Diálogo entre Simón y Felipe. Manuscrito Essex. &lt;BR/&gt;Entre estos importantes documentos masónicos se encuentran escritos anteriores, contemporáneos y posteriores a las Cruzadas, a la Orden del Templo, a los Templarios de  Escocia y a la Masonería jacobita-estuardista.  Incluso, tres de ellos como los Estatutos de Schaw  de 1598, el Manuscrito de Edimburgo de1663 y el Manuscrito Kewan de 1714 -1720 son escritos que se  fundamentan en la Masonería Escocesa.&lt;BR/&gt;En general, en dichos documentos  salvo uno de los manuscritos que hace mención de dos grados solamente  se encuentran claramente determinados los tres grados operativos tradicionales (Aprendiz, Compañero y Maestro) y sus  distintos usos, funciones, deberes, derechos y obligaciones. Pero no hemos encontrado ninguna explícita referencia a grados superiores a la Maestría, ni a los denominados grados escoceses del jacobitismo y del estuardismo.&lt;BR/&gt;Será necesario esperar hasta  la segunda mitad del siglo XVIII, con la aparición de los regímenes de múltiples grados, para que sus constituciones y reglamentos  incluyan a  los, desde entonces, denominados Altos Grados escoceses.       &lt;BR/&gt;Además, ninguno de los documentos masónicos citados, incluso los manuscritos escoceses, expresan la más mínima referencia a los Cruzados instituyendo la Masonería en Jerusalén, a los Templarios fundándola en Escocia y, menos aún, a alguna filiación templario-masónica que habría llegado ininterrumpidamente hasta la Masonería jacobita-estuardista, entre otras fabulaciones del mismo origen.  &lt;BR/&gt;¿Cómo es posible que tan relevantes acontecimientos hayan sido completamente ignorados por veintitrés  documentos masónicos de cinco países diferentes, incluida Escocia? Invitamos a que cada uno de los lectores responda, de acuerdo a su saber y entender, a esta pregunta.&lt;BR/&gt;Aunque en los documentos consultados no se ha hallado ninguna expresa mención de las fábulas estuardistas, en cambio, se narra en ellos que el origen de la Masonería se encuentra en la más remota antigüedad, sucesivamente ha sido reconstituida, adaptada y reformada a través del tiempo y, al menos, desde el siglo X existe constancia escrita de los tres grados operativos tradicionales&lt;BR/&gt;No ignoramos que, para justificar lo injustificable, durante el siglo XIX  aparecieron una serie de  escritos  como la “Carta de Larmenius” o  el manuscrito del Dr. Oliver y su rito de Bouillon, entre otros.  Sin embargo, no transcurrió demasiado tiempo para que se demostrase su absoluta y apócrifa ilegitimidad. En otra época se llegó a afirmar que eran “las pruebas que faltaban”; hoy se encuentran en el justo y merecido olvido destinado a              los más escandalosos fraudes. &lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;(Este artículo continúa en la 2a Sección&lt;BR/&gt; de: LA MASONERÍA JACOBITA-ESTUARDISTA)&lt;BR/&gt; &lt;BR/&gt;                                                                        Claudio  D. Actis  Orellana&lt;BR/&gt;                                                                        Bs. As., 27 de julio de 2008&lt;BR/&gt;                                                           logestudio@gmail.com</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/5182271094553233463/comments/default/4519031071080758526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/5182271094553233463/comments/default/4519031071080758526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.misteriosysecretos.com/2008/07/artculos-sobre-la-masonera.html?showComment=1220560140001#c4519031071080758526' title=''/><author><name>Anonymous</name><email>noreply@blogger.com</email></author><thr:in-reply-to xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0' href='http://www.misteriosysecretos.com/2008/07/artculos-sobre-la-masonera.html' ref='tag:blogger.com,1999:blog-1280327466307976868.post-5182271094553233463' source='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/posts/default/5182271094553233463' type='text/html'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1280327466307976868.post-2411687179518345952</id><published>2008-09-04T22:29:00.000+02:00</published><updated>2008-09-04T22:29:00.000+02:00</updated><title type='text'>LA MASONERÍA  JACOBITA-ESTUARDISTA    -  LA OTRA C...</title><content type='html'>LA MASONERÍA  JACOBITA-ESTUARDISTA    &lt;BR/&gt;-  LA OTRA CARA DE SU HISTORIA  -                                      &lt;BR/&gt;                       (1ª SECCIÓN)&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;a)  DE LA TRADICIÓN A LA  FÁBULA &lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;El origen y desarrollo de la Masonería jacobita y estuardista ha sido objeto de algunos interesantes estudios. Pero, en la generalidad de los casos, las narraciones de tendencias apologéticas no explican la verdad de los hechos en su integridad debido a la relatividad de las perspectivas, a la parcialidad con que se suele presentar a determinados personajes y acontecimientos y a la ausencia de una necesaria exposición crítica de los temas. En adelante, recordaremos algunos sucesos generalmente omitidos u olvidados  de este tipo de Masonería.      &lt;BR/&gt;Con el exilio en Saint-Germain-en-Laye (Francia) del rey Jacobo II de Inglaterra, en 1688, y dentro de los regimientos escoceses e irlandeses que le siguieron  comienzan a crearse las primeras logias militares que darán origen  a  la  denominada Masonería jacobita-estuardista.&lt;BR/&gt;  A comienzos del siglo XVIII,  es posible verificar una mixtura entre  tradiciones folklóricas, suposiciones y  creencias, originándose así la fábula que presentaba a los Templarios que se habían refugiado en Escocia transmitiendo supuestos secretos a la Masonería y fundándola en ese país. A partir de esta presunción o invención se difundieron, principalmente en Francia,  derivaciones como las siguientes: la dinastía de los Estuardo era la heredera de una tradición escocesa que remontaba hasta la antigua  logia de Kilwinning del siglo XII y  al rey Robert Bruce con sus caballeros  templarios del siglo XIV; dicha dinastía había conservado y transmitía antiguas iniciaciones; los Estuardo eran los Superiores Desconocidos que gobernaban secretamente a la Masonería; el Pretendiente al trono de Inglaterra, en el exilio en Francia,  había fundado un Soberano Capítulo Rosa-Cruz en la ciudad de Arras y, por supuesto, de esta Masonería se originaba una filiación operativa y anterior a la Masonería especulativa que se habría transmitido hasta la actualidad.&lt;BR/&gt; Detrás de todas estas suposiciones, fábulas y leyendas, que no se deben confundir con las auténticas tradiciones y menos aún con la historia, se encuentra la otra cara mucho más oculta de este régimen masónico. &lt;BR/&gt;Los Estuardo y sus fieles jacobitas y estuardistas al conocer el carácter noble y caballeresco de los franceses y el romántico idealismo que en esa época existía acerca de la Caballería en general y de la Orden del Templo en particular, como también los generalizados prejuicios de la nobleza hacia el trabajo manual, hicieron difundir, astuta y convincentemente,  que la Masonería había tenido origen en Escocia y que ellos eran los legítimos representantes de los Templarios que la habían fundado, después de la abolición de la Orden del Templo. Además, se encargaron de difundir que su Masonería  nada tenía que ver con los rudos y simples masones operativos de la piedra. En esto, se debe conceder la razón a los estuardistas porque la Masonería que intentaban establecer no era otra cosa que una verdadera conspiración política con formas masónicas y  dirigida hacia su principal objetivo: la restauración de la monarquía de los Estuardo en el trono de Inglaterra. &lt;BR/&gt;No obstante, la difusión de la fábula tuvo gran aceptación, en principio, entre los masones franceses y, después, en distintos países de Europa.&lt;BR/&gt; A partir del siglo XVIII, hubo una gran proliferación de los denominados grados escoceses, aunque, como ahora  se sabe,  no fueron creados en la Escocia medieval sino en Francia, durante la época moderna. Tiempo después, fueron llamados Altos Grados y se les  atribuyó una arbitraria superioridad con respecto a los grados de la Masonería tradicional que con anterioridad se practicaban en su forma operativa y, después de su gran transformación, de manera  simbólica en prácticamente todos los países de Europa.         &lt;BR/&gt;Con respecto a la supuesta fundación de la Masonería por los Templarios refugiados en Escocia  o, según otra versión, por la misma Orden del Templo, aunque hoy parezcan increíbles llegaron a ser ”verdades” ampliamente aceptadas durante el siglo XVIII.  Sin embargo,  además de no existir una sola fuente seria en donde fundamentar su veracidad,  fueron suposiciones que se volvieron insostenibles en el mismo siglo de su aparición. En 1782, fueron refutadas por el convento masónico de Wilhelmsbad, después fundamentadamente cuestionadas por la historia masónica y, por último, literalmente destruidas por autores como  Albert Lantoine, entre otros. Pero, algunos derivados de tales fabulaciones  aún persisten. &lt;BR/&gt;Veamos, en adelante, como se originaron y desarrollaron dichas fábulas.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;b) LOS DISCURSOS DEL CABALLERO A. M. RAMSAY&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt; El Caballero Andrew Michael Ramsay (1686?-1743), ardiente jacobita y preceptor de los hijos del Pretendiente (Jacobo III), en sus  discursos de 1736, 1737 y 1738  los cuales parecen ser un mismo texto modificado por distintas razones y  circunstancias  menciona que la Orden ha sido fundada en la antigüedad y renovada por los Cruzados y  los Caballeros de San Juan en particular, de los cuales, afirma, deriva el nombre de “logias de San Juan”. En ninguna parte de dichos discursos se menciona, explícitamente, a los Templarios.   &lt;BR/&gt;En el discurso pronunciado en la logia Saint-Jean, del 26 de diciembre de 1736, Ramsay sostiene que la “Orden” tiene origen en la más remota antigüedad. También menciona a los patriarcas bíblicos, a los Misterios antiguos y a célebres hombres de la época clásica como formando parte de la Orden. Además, hace mención de un misterioso Libro de Salomón  encontrado y descifrado en parte por  los Cruzados, después de lo cual, escribe, “se renovó nuestra Orden, de la cual Noe, Abraham, los patriarcas, Moisés, Salomón y Ciro habían sido los primeros grandes maestres”. &lt;BR/&gt;Cuatro meses después, en el discurso (ya modificado) previsto para el 21 de marzo de 1737  que no llegó a leerse porque el cardenal Fleury, ministro de Luís XV se opuso, pero  igualmente fue impreso y circuló en forma oculta  Ramsay vuelve a expresar : “Nuestra orden, por consiguiente, no debe ser considerada como una renovación de las Bacanales, sino como una orden moral fundada en la remota antigüedad y renovada en Tierra Santa por nuestros ancestros (los Cruzados)”.&lt;BR/&gt;En cambio,  en el discurso de 1738 parece contradecir lo que había afirmado en los dos anteriores, principalmente, en el de 1736. Ramsay, en este último discurso (el de 1738), escribe que pasa rápidamente por sobre el “origen fabuloso” de los antiguos antecedentes de la Orden para poder llegar a su “verdadera historia”. Verdadera historia que ya no  encuentra en la más remota antigüedad sino en los Anales de la Historia de Gran Bretaña, en las Actas del Parlamento de Inglaterra y en las tradiciones vivientes de la nación británica que ha sido el asiento de la Confraternidad desde el siglo once. &lt;BR/&gt;Para después afirmar, que la Orden ha sido  ”instituida por nuestros Ancestros(los Cruzados) en Tierra Santa para llamar al recuerdo de las verdades más sublimes, en medio de los inocentes placeres de la sociedad”. Esto implica, que la Orden ya no fue fundada en la más remota antigüedad ni renovada en Jerusalén  como Ramsay afirma en sus discursos de 1736 y 1737 sino que ha sido instituida o establecida por los Cruzados en Tierra Santa. Ingeniosa fábula que, por supuesto, satisfacía mucho más al aristocrático orgullo de los masones franceses que el simple oficio de los constructores operativos medievales.  &lt;BR/&gt; Las distintas modificaciones de un mismo texto, además de las citadas anteriormente, pueden haberse debido a las cambiantes ideas del autor, pero también a la influencia de los Estuardo, a las presiones del cardenal Fleury y sus espías en las logias y a  la necesidad de disminuir el predominante protagonismo de las tradiciones judía  y  “pagana” del primer discurso de 1736.&lt;BR/&gt;Debemos recordar, que en las logias jacobita-estuardistas del siglo XVIII no predominaba un cristianismo precisamente tolerante hacia ideas distintas y menos aún un cristianismo de características iniciáticas, sino un catolicismo fuertemente dogmático e inquisitorial, aliado con el poder real y en constante lucha contra los estados  protestantes e ideas paganas y heréticas de la época. &lt;BR/&gt;Cabe observar, con respecto a la fundación de la Masonería según las hipótesis del jacobitismo y del estuardismo, otra posible contradicción. Mientras  una versión atribuía la fundación de la Orden Masónica  a los Templarios refugiados en Escocia, otra versión presentaba a los Cruzados como  sus fundadores en Tierra Santa (Jerusalén).    &lt;BR/&gt; Más allá de los discursos de Ramsay, de sus posibles contradicciones  y de las fábulas que aparecieron durante el denominado Siglo de las Luces es por demás evidente y demostrable que la Masonería, en tanto que “arte de construir”, es muy anterior a los Cruzados, a  la Orden del Templo y a los  Templarios refugiados en la isla de Mull (Escocia).  No obstante, algunas modificadas derivaciones, pero igualmente fundamentadas en dichas  fábulas y  suposiciones, aún persisten y se difunden como si fuesen reales hechos históricos.&lt;BR/&gt; &lt;BR/&gt;c) EL PARTIDO JACOBITA-ESTUARDISTA Y  SU   &lt;BR/&gt;    MASONERÍA&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Las primeras logias militares de Saint Germain-en-Laye (Francia), fundadas dentro de los regimientos que  acompañaron en su exilio al rey  Jacobo II y, tiempo después, la Madre Logia Estuardista desempeñarán un importante rol en la Masonería francesa del siglo XVIII. Sin embargo, dichas logias no eran tan  tradicionales ni legítimas como afirmaban ser. “Se puede  admitir, sin pruebas absolutas pero con mucha verosimilitud, que esta Madre Logia Estuardista  de Saint-Germain-en-Laye usurpó los poderes  de la  célebre Madre Logia de Heredom de Kilwinning, de Inglaterra,  fechando en este último Oriente documentos que en realidad habían visto el día en Saint-Germain-en-Laye” (Ambelain, R. El Secreto Masónico. Barcelona. Edit. Martínez Roca, 1987, p. 36). &lt;BR/&gt;Tal afirmación no la expresa ningún autor en oposición a este tipo de Masonería, sino Robert Ambelain, estuardista pero no apologista, Gran Maestre de dos ritos masónicos, poseedor de todos lo grados de cinco ritos más y reconocido historiador de Francia.&lt;BR/&gt;  La Madre Logia Estuardista, ante la imposibilidad de demostrar que era la legítima heredera de las antiguas tradiciones que proclamaba poseer, había incurrido en la falsificación de documentos masónicos. Esta era una práctica mucho más frecuente de lo que se supone en este tipo de  Masonería  que tenía la necesidad de lograr prosélitos para su causa partidaria, principalmente, entre los nobles y políticos de la Masonería francesa que colmaban las logias de esa época.&lt;BR/&gt; Usurpaciones y falsificaciones de este tipo, tiempo después,  fueron mucho mejor verificadas con el desarrollo de la revisión y la crítica histórica.&lt;BR/&gt; En Francia, la Madre Logia Estuardista ejercía su jurisdicción sobre las logias fieles al partido de los Estuardo, cuyo principal objetivo era reconquistar el poder y restablecer la monarquía y el catolicismo en Inglaterra. Para tal fin, dicho partido en el exilio  Jacobo II,  su hijo Jacobo III, llamado el Caballero de San Jorge, y su nieto Charles Edward Stuart  se esforzaba por mantener de aliados a su causa al Papa, al rey Luís XIV y a la Francmasonería francesa, la cual a partir de 1725 sólo trabajaba en los tres grados que provenían de la Gran Logia de Inglaterra. Tiempo después, llamados grados simbólicos o azules. Por supuesto, no hace falta recordar que aún no existían los ritos masónicos de múltiples grados que conocemos  en la actualidad.&lt;BR/&gt; De repente y desde los ámbitos jacobita-estuardistas aparecieron algunos grados caballerescos como los de Novicio, Maestro Escocés, Templario  y las distintas versiones del denominado Maestro Irlandés. Esta nueva Masonería “escocesa”, templaria y católica tenía por finalidad,  además de sus objetivos políticos, subordinar bajo su dirección a los únicos tres grados de origen inglés  que, por esa época, se practicaban en las logias francesas.&lt;BR/&gt;La logia “La Perfecta Igualdad” de Saint Germain-en-Laye, de tradición jacobita y estuardista, mediante un documento hacía remontar su antigüedad hasta el año 1668. Evidentemente, para demostrar una filiación anterior a  la Gran Logia de Londres de 1717, después llamada Gran Logia de Inglaterra.&lt;BR/&gt;La investigación histórica ha demostrado que dicho documento presenta una  raspadura, es decir, que dicha fecha pudo haber sido escrita sobre lo que había sido borrado (Alec Mellor. Dicionário da Franco-Maçonaria e dos Franco-Maçons. Sao Paulo. Edit. Livraria Martins Fontes, 1989, p.150). &lt;BR/&gt; A pesar de lo que generalmente se piensa no fueron dos, tres o cien sino miles de falsas cartas-patentes y diplomas firmados, supuestamente, por los Estuardo. Estos documentos, a mediados del siglo XVIII, se encontrarán por toda Europa.  De este modo,  se fue “legitimando” y expandiendo este tipo de Masonería corrupta y desviada que, por debajo de las formas masónicas, ocultaba sus proyectos puramente conspirativos y políticos.&lt;BR/&gt;                      &lt;BR/&gt;d) LA APARICIÓN DE LOS ANTIGUOS GRADOS    &lt;BR/&gt;    ESCOCESES&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;    No es ninguna novedad que los masones jacobitas y estuardistas clamaban venganza por el destituido rey Carlos I de Inglaterra, decapitado en Londres en 1649 después de negarse a reconocer la legalidad del tribunal y no presentar defensa contra los cargos de tirano, asesino y enemigo de la nación. A partir de ese momento, se establece la República en Inglaterra y comienzan los primeros intentos conspirativos para restablecer la monarquía de los Estuardo  en  dicho país. Para tal fin, se utilizaron todos los medios posibles, incluso, la Masonería. &lt;BR/&gt;A principios del siglo XVIII, con la colaboración o la directa autoría de Andrew M. Ramsay  se crearon, modificaron y difundieron los denominados grados escoceses de Novicio, Templario (Caballero del Templo) y Maestro Escocés. Los cuales fueron llamados “escoceses” no por provenir de Escocia, sino porque Ramsay era escocés pero residente en Francia y,  de este modo, quiso distinguirlos de los tres grados ingleses (Aprendiz, Compañero y Maestro) que, en esa época, eran los únicos que  se practicaban en las logias inglesas, escocesas y francesas.&lt;BR/&gt; Además, el  adjetivo de “antiguos” con el cual se suele calificar a dichos grados “escoceses” no se refiere ni a la tradición relacionada al Gran Maestre Jacques de Molay, ni a la Escocia de los  siglos XIII y XIV del rey Robert Bruce y sus Templarios y, menos aún, a los Cruzados de Jerusalén como se intentaba y aún se intenta hacer creer,  pues en aquellos siglos no existían dichos grados ni las fábulas estuardistas. No obstante, si se quiere                                                                                                                                                                                            admitir que dichos grados son depositarios de una ininterrumpida tradición templaria que provendría de  Palestina o de la Escocia medieval, entonces, sería necesario no incurrir en el muy frecuente error de confundir la historia y las legítimas tradiciones con las fábulas y las meras suposiciones. Eminentes autores masónicos han demostrado que los denominados “grados escoceses” fueron creados, aproximadamente, 400 años después de Robert Bruce y sus Templarios, pero no en Escocia sino en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVII o, como es mucho más probable y demostrable en Francia, durante el siglo XVIII.&lt;BR/&gt;  El principal objetivo de estos grados “escoceses”  además de superponerlos a los tres grados que provenían de la Gran Logia de Inglaterra  para poder gobernarlos  consistía en estimular a sus partidarios estuardistas, probarlos en relación a su causa puramente política e, incluso, cobrar importantes sumas de dinero por las iniciaciones. Con respecto a esta empresa partidista, que nada tenía de tradicional e iniciática, escribe el historiador François T. B. Clavel: “Gracias a estas iniciaciones, muchos de los emigrados que se hallaban exhaustos de recursos, pudieron hacer frente con deshogo a sus apremiantes necesidades, y cuando se agotaba el filón, pronto acudían  al expediente de alguna nueva invención para que volviera a brotar”.(Fors, Luis R. Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Barcelona. Edit. La Academia, 1883, p. 1079). &lt;BR/&gt; En dichos grados se encontraba un seudo neo-templarismo con  facciosos fines partidistas que poco o nada tenían que ver con los auténticos y demostrables acontecimientos históricos ni con las  tradiciones caballerescas y templarias cuyos orígenes y canales de transmisión se encontraban en ámbitos diferentes a las fabulaciones y  conspiraciones estuardistas (Ver subdivisión “f” de este mismo artículo).  &lt;BR/&gt; Es interesante recordar que cuando estos grados estaban tan de moda en Francia, en Escocia no sabían nada de ellos. Debido a las insistentes consultas acerca de títulos y documentos con la denominación de “escoceses” que frecuentemente se presentaban ante la Gran Logia de Escocia, para poner fin al monopolio que se  ejercía abusando de su nombre y autoridad y para que constase que dichos grados nunca han sido practicados ni reconocidos en dicho país, en un artículo de sus reglamentos publicados en 1836, dicha Obediencia expresa terminantemente: “(cap.I., art.4º): La Gran Logia de Escocia no práctica más grados de Francmasonería que los de Aprendiz, Compañero y Maestro, denominados Masonería de San Juan” ( Fors,  Luís  R. Op. cit., p. 1137). &lt;BR/&gt;  En cuanto a la Real Orden de Escocia  que es un organismo posterior a la Gran Logia de Escocia  no ha nacido ni en Escocia ni en Francia sino en  Londres, durante el siglo XVIII. La documentación demuestra su existencia a partir de 1741. Su fundación tenía por finalidad contrarrestar la  exitosa, aunque cuestionada, reforma que había llevado a cabo la Gran Logia de Inglaterra  en 1717.&lt;BR/&gt; Tiempo después, la  Real Orden de Escocia admitirá  las innovaciones de Ramsay, es decir, que sus altos grados no provienen directamente de Escocia sino de  Francia.&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;e) RENÉ GUÉNON: HERENCIA TEMPLARIA Y      &lt;BR/&gt;    MASONERÍA  ESTUARDISTA&lt;BR/&gt;                         &lt;BR/&gt;  René Guénon  que concede una importante función a la Orden del Templo en la conservación de la tradición  en relación a la palabra “Heredom”, entendida alteradamente en inglés como heirdom y a la cual se le atribuye, muy ligeramente, el significado de “herencia” de los Templarios acogidos por el rey Robert Bruce en Escocia y que , además, habrían fundado la Logia Madre de Kilwinning,  sostiene que el significado atribuido a dicha palabra “está muy lejos de explicarlo todo, y es muy posible que este sentido haya venido solamente a añadirse secundariamente, siguiendo una similitud fonética, a una palabra cuyo origen era muy diferente”. Quiere decir el autor de la anterior cita, que el significado secundario de “herencia” templaria que se le atribuye a la palabra Heredom no es el sentido original del término,  pues  este es  muy diferente a lo que se le pretende atribuir. En otros términos, Guénon no considera posible que “Heredom” haga referencia a la herencia del templarismo escocés.&lt;BR/&gt;Además, la fábula  que suele desentenderse de la historia, de la tradición e, incluso, de la razón  pretende hacernos creer que los únicos depositarios de la antigua logia de Kilwinning del siglo XII y del rey Robert Bruce y sus caballeros templarios del siglo XIV fueron los Estuardo y su muy peculiar Masonería. Cuya herencia escocesa sería la única que se habría transmitido a los ritos creados posteriormente.&lt;BR/&gt; Ante tan monopólica como falaz  versión, continúa  diciendo R. Guénon: “Nos parece del todo inútil hacer intervenir aquí la herencia de los Estuardo como lo quería Ragón; incluso si es cierto que algunos hayan hecho tal aplicación, esta no podría ser en todo caso más que tardía y ocasional, y sería casi tan desviada como aquella según la cual Hiram habría sido, se dice también, considerado como figurando a Carlos I de Inglaterra”(cf. Guénon, R. Estudios sobre la Francmasonería y el Compañerazgo. Edición  de Internet, vol. II, p. 8).&lt;BR/&gt; La herencia de los Estuardo es tardía, porque desde el origen de las tradiciones de las que pretenden ser los herederos directos han transcurrido, aproximadamente, de 400 a 500 años sin una línea de continuidad seria y demostrable; es ocasional, porque se aprovechó una determinada circunstancia política para usar y abusar monopólicamente de una tradición que no les correspondía en su totalidad, y es desviada, porque se desvirtuó y corrompió a dicha tradición con fines exclusivamente partidistas y personales.                &lt;BR/&gt; Guénon, tampoco admite que la etimología original de la palabra  Heredom sea el nombre de una montaña de Escocia, simplemente porque en Escocia no ha existido nunca una montaña con tal nombre. Pero, en tanto que la idea de “montaña” se puede asociar al concepto de un indeterminado “lugar santo” y admitiendo la hipótesis de que “Heredom” pudiese tener alguna derivación secundaria del griego “hieros domos” que significa “morada sagrada”, en tal caso, dicho lugar santo o sagrado correspondería  ubicarlo no en Escocia sino en  Palestina. Pero no en la Palestina medieval, sino en la precristiana. Pues, es en esa región en donde se encuentran las tres montañas sagradas del Sinaí, el Moríah y el Tabor, que corresponderían  a los  simbólicos lugares que ocupaban  los  tres principales oficiales de una logia de la Masonería operativa. Además, dichas montañas también pueden corresponder con tres revelaciones sucesivas que son las de Moisés, David y Salomón, incluso, la de Cristo. Razón por la cual, Guénon desecha Escocia y su inexistente montaña de Heredom como hieros domos y ubica la primera Logia entre estas tres montañas en un simbólico “valle profundo en donde reinan la paz, las virtudes(o la verdad) y la unión”, es decir, en Tierra Santa. Incluso, si el monte  Moríah fue el lugar en donde se edificó el Templo de Jerusalén, Heredom en su secundario sentido de hieros domos, también puede hacer referencia a ese Templum Hierosolimae  al cual se refiere la triple Tau del Royal Arch.&lt;BR/&gt;  Pero, como recuerda el mismo autor, es necesario no confundir los múltiples sentidos secundarios que puede poseer una palabra como Heredom con el sentido original de la misma, el cual puede ser muy diferente e, incluso, incompatible con algunos de los significados que se le pretenden atribuir.        &lt;BR/&gt; En la Orden Real de Escocia existe la costumbre de escribir algunas palabras con las consonantes únicamente. De modo que Heredom, sin las vocales, se puede escribir así: H.R.D.M. Escritas de esta manera, dichas letras, entre otras posibles combinaciones, pueden  leerse como “Harodim”. Tanto Harodim como también Menatzchim serían grados superiores de la Masonería operativa, que habrían sido desconocidos por los fundadores de la Masonería especulativa.&lt;BR/&gt; En realidad, no eran grados en el sentido de la Masonería moderna sino funciones que ejercían los Maestros de una muy antigua Masonería operativa de la época salomónica. Algunas de estas funciones, con el advenimiento de la Masonería moderna se convierten  en grados. Por ejemplo, una de las  funciones de los Maestros, durante la construcción del Templo de Jerusalén, consistía en  supervisar que las piedras estuviesen perfectamente labradas, según las exigencias de la obra a la que debían ser destinadas. Cuando estas piedras, a  juicio del Maestro supervisor, llegaban  a estar correctamente terminadas por los Compañeros, entonces se las identificaba por medio de  una marca de aprobación determinada, que era distinta a la marca personal de cada Compañero. Las piedras  incorrectamente labradas eran arrojadas entre los escombros. Dicha marca de aprobación era impresa en las piedras correctamente labradas por los Maestros supervisores o sobrestantes, también llamados superintendentes o inspectores. Cuando aquellos antiguos  Maestros ejercían esta función de supervisores, se les conocía como  Menatzchim.&lt;BR/&gt;En las Constituciones de 1723, redactadas por el escocés James Anderson, en el artículo IV de las Obligaciones de un Francmasón, se dice: “Ningún hermano puede ser supervisor antes de haber pasado el grado de compañero; ni maestro antes de haber llenado las funciones de supervisor, ni gran supervisor antes de haber sido maestro de una logia, ni gran maestro, a menos de haber sido compañero antes de su elección”.&lt;BR/&gt;Como se puede observar, Anderson ha conservado y diferenciado correctamente, de acuerdo a la tradición operativa, los grados y algunas de las funciones correspondientes a los mismos.    &lt;BR/&gt; &lt;BR/&gt;f) EL CAMINO DESVIADO&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Volvemos al tema de la creación de los denominados grados escoceses por los Estuardo o sus fieles seguidores. En dichos grados  se desviaba la auténtica tradición con fines exclusivamente partidistas y conspirativos, ya no  se clamaba venganza  por Jacques de Molay, el Gran Maestre francés de la Orden del Templo quemado vivo en París, en 1314, sino por el rey Carlos I, derrotado por los ejércitos de Oliver Cromwell y ejecutado en 1649.   &lt;BR/&gt; En la Cámara del Medio, el compás se encuentra sobre la escuadra para indicar un trascendente trabajo que se debe realizar. Pero en las logias jacobitas-estuardistas el simbolismo se interpretaba y desviaba de tal manera  que ya no era el Artífice del Templo de Salomón quien, en la persona del nuevo Maestro, revivía en ellas sino el mismo Carlos I; mientras que Cromwell y sus ayudantes eran los malos compañeros que lo habían asesinado.  &lt;BR/&gt; Estas eran las iniciaciones reservadas que en el siglo XVIII se   celebraban en la Casa de los Estuardo y en las logias de sus fieles escoceses. Tan innovadoras y partidistas escenificaciones, desviadas de las  más o menos auténticas tradiciones que aún subsistían, se representaban ante el reverente júbilo de sus maestros estuardistas,  facciosamente  conjurados en función de sus proyectos políticos &lt;BR/&gt;Sin embargo, más allá de la desviada y  corrupta utilización política de la Masonería, los grados escoceses estuardistas es posible que hayan transmitido algo más esencial, es decir, lo estrictamente iniciático, operativo y esotérico de los mismos. &lt;BR/&gt;La Rosa Cruz Real, fundada en 1593 por Jacobo VI de Escocia, estaba constituida por treinta y dos Caballeros de San Andrés del Cardo, de los cuales deriva el grado de Maestro Escocés de San Andrés y, después, el de Príncipe o Caballero Rosa Cruz,  también conocido como Caballero del Águila, Caballero del Pelícano, Masón de Heredom, etc. Grado que no era masónico, pues la Rosa Cruz Real, en esa época, era una Orden completamente diferente a la Masonería. Actualmente, y con distintas variantes, este grado se  encuentra en la mayoría de los ritos masónicos que lo han incluido su régimen de  Altos Grados.  &lt;BR/&gt;Ahora, corresponde preguntarnos si los Maestros Escoceses habrían conservado algunos conocimientos específicos y operativos de la corriente rosicruciana de la que habían nacido.    &lt;BR/&gt; El mismo Robert Ambelain, que  poseía una filiación de la Masonería estuardista, sostiene que la respuesta a este problema  es negativa.&lt;BR/&gt;  La tradición rosicruciana, que es cristiana  pero también hermético-alquímica, consistía en el antiguo arte de las transmutaciones  metálicas,  psíquicas y pneumáticas. Además de una filosofía que consideraba a la unidad de la materia, existía la posibilidad de transmutar la interioridad esencial del hombre y operar con determinados principios, leyes y potencias que rigen al Cosmos. La caída y encierro de determinadas partículas de la Luz esencial y primordial en una extrema densidad constituida por los cuatro elementos materiales, se simbolizaba por las cuatro puntas de la Cruz. En cuyo centro, por medio de determinadas operaciones, no era imposible que llegase a florecer la simbólica Rosa del sublime quinto elemento alquímico, liberando y reintegrando así  la Luz quintaesencial a sus orígenes prístinos. Misterium Magnum que constituye la esencia implícita en las principales religiones y tradiciones sapienciales de Oriente y Occidente, pero cuyo acceso más directo y, por lo tanto más difícil y riesgoso, se encuentra en las vías internas de la realización iniciática.    &lt;BR/&gt; Es evidente, que en el grado de Maestro Escocés de San Andrés del Cardo bajo sus formas religiosas se  encubría  la  ciencia hermético-alquímica rosacruz, que nada tiene que ver con la fabricación del oro vulgar y cuyo origen tradicional es muy anterior al cristianismo. Pero, durante el siglo XVIII esta antigua ciencia transmutatoria  cuyo simbolismo es lo primero que presencia el candidato en el hermético Cuarto de Reflexiones   fue desviada hacia formas diferentes, mucho más religiosas, exotéricas y devocionales.&lt;BR/&gt;En 1751, el jacobita Georges de Walnon  en su Madre Logia de Marsella  transformó el grado de Maestro Escocés de San Andrés, después denominado Caballero Rosa Cruz, hacia un espíritu diferente. De este modo, la pura  enseñanza rosacruz de este grado se confundió con tradiciones religiosas más externas y devocionales que iniciáticas y herméticas, dando como resultado el grado de Caballero Rosa Cruz de la actualidad. &lt;BR/&gt;Advertidas tales desviaciones y desvirtuaciones en ese como en otros grados y cuando ya no interesaba o no se comprendía lo esencialmente iniciático, algunas Obediencias efectuaron un proceso de “desacralización” de sus rituales para, después, derivar en una excesiva laicización de los mismos. Y, como suele suceder, para evitar una extrema desviación se derivó en una, prácticamente, excesiva oposición.  Así,  en algunos ritos la auténtica tradición iniciática, hermética y rosacruz de este como de otros grados  permaneció olvidada, desfigurada o inadvertida bajo extrañas vestiduras.      &lt;BR/&gt;Sin embargo, y a pesar de las distintas modificaciones y desviaciones  que ha padecido el grado de Caballero Rosa Cruz, algo de la antigua ciencia  hermético-cristiana(o cristianizada) que le transmitió su esencial origen ha permanecido en el mismo. &lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;g) EL TESTIMONIO DE LOS ANTIGUOS DEBERES&lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;Una de las más importantes fuentes de información acerca de la Masonería antigua, medieval y moderna son sus Antiguos Cargos o Deberes (Old Charges).   &lt;BR/&gt;            De  los múltiples manuscritos masónicos que han llegado hasta nuestra época hemos consultado más de veinte constituciones, estatutos y reglamentos cuyas fechas de redacción se encuentran comprendidas entre el siglo X y el siglo XIX. Los documentos consultados son los siguientes: Constitución de York. Estatutos de los Canteros de Bolonia. Manuscrito Regius. Manuscrito Cooke. Constituciones de los Masones de Estrasburgo. Estatutos de Ratisbona. Constitución de la Francmasonería Universal. Manuscrito Grand Lodge Nº 1. Estatutos de Schaw. Manuscrito Iñigo Jones. Reglamento de 1663. Manuscrito de Edimburgo. Manuscrito Dumfries Nº 4. Manuscrito Trynity College. Manuscrito Kewan. Reglamentos Generales. La Institución de los Francmasones. La Constitución de Anderson. Manuscrito Graham. La Masonería según las Escrituras. Las modificaciones Inglesas de 1738 y de 1813 a las Constituciones de Anderson. Diálogo entre Simón y Felipe. Manuscrito Essex. &lt;BR/&gt;Entre estos importantes documentos masónicos se encuentran escritos anteriores, contemporáneos y posteriores a las Cruzadas, a la Orden del Templo, a los Templarios de  Escocia y a la Masonería jacobita-estuardista.  Incluso, tres de ellos como los Estatutos de Schaw  de 1598, el Manuscrito de Edimburgo de1663 y el Manuscrito Kewan de 1714 -1720 son escritos que se  fundamentan en la Masonería Escocesa.&lt;BR/&gt;En general, en dichos documentos  salvo uno de los manuscritos que hace mención de dos grados solamente  se encuentran claramente determinados los tres grados operativos tradicionales (Aprendiz, Compañero y Maestro) y sus  distintos usos, funciones, deberes, derechos y obligaciones. Pero no hemos encontrado ninguna explícita referencia a grados superiores a la Maestría, ni a los denominados grados escoceses del jacobitismo y del estuardismo.&lt;BR/&gt;Será necesario esperar hasta  la segunda mitad del siglo XVIII, con la aparición de los regímenes de múltiples grados, para que sus constituciones y reglamentos  incluyan a  los, desde entonces, denominados Altos Grados escoceses.       &lt;BR/&gt;Además, ninguno de los documentos masónicos citados, incluso los manuscritos escoceses, expresan la más mínima referencia a los Cruzados instituyendo la Masonería en Jerusalén, a los Templarios fundándola en Escocia y, menos aún, a alguna filiación templario-masónica que habría llegado ininterrumpidamente hasta la Masonería jacobita-estuardista, entre otras fabulaciones del mismo origen.  &lt;BR/&gt;¿Cómo es posible que tan relevantes acontecimientos hayan sido completamente ignorados por veintitrés  documentos masónicos de cinco países diferentes, incluida Escocia? Invitamos a que cada uno de los lectores responda, de acuerdo a su saber y entender, a esta pregunta.&lt;BR/&gt;Aunque en los documentos consultados no se ha hallado ninguna expresa mención de las fábulas estuardistas, en cambio, se narra en ellos que el origen de la Masonería se encuentra en la más remota antigüedad, sucesivamente ha sido reconstituida, adaptada y reformada a través del tiempo y, al menos, desde el siglo X existe constancia escrita de los tres grados operativos tradicionales&lt;BR/&gt;No ignoramos que, para justificar lo injustificable, durante el siglo XIX  aparecieron una serie de  escritos  como la “Carta de Larmenius” o  el manuscrito del Dr. Oliver y su rito de Bouillon, entre otros.  Sin embargo, no transcurrió demasiado tiempo para que se demostrase su absoluta y apócrifa ilegitimidad. En otra época se llegó a afirmar que eran “las pruebas que faltaban”; hoy se encuentran en el justo y merecido olvido destinado a              los más escandalosos fraudes. &lt;BR/&gt;&lt;BR/&gt;(Este artículo continúa en la 2a Sección&lt;BR/&gt; de: LA MASONERÍA JACOBITA-ESTUARDISTA)&lt;BR/&gt; &lt;BR/&gt;                                                                        Claudio  D. Actis  Orellana&lt;BR/&gt;                                                                        Bs. As., 27 de julio de 2008&lt;BR/&gt;                                                           logestudio@gmail.com</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/5182271094553233463/comments/default/2411687179518345952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/5182271094553233463/comments/default/2411687179518345952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.misteriosysecretos.com/2008/07/artculos-sobre-la-masonera.html?showComment=1220560140000#c2411687179518345952' title=''/><author><name>Anonymous</name><email>noreply@blogger.com</email></author><thr:in-reply-to xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0' href='http://www.misteriosysecretos.com/2008/07/artculos-sobre-la-masonera.html' ref='tag:blogger.com,1999:blog-1280327466307976868.post-5182271094553233463' source='http://www.blogger.com/feeds/1280327466307976868/posts/default/5182271094553233463' type='text/html'/></entry></feed>